Especialistas en próstata: tratamiento mínimamente invasivo con sistema Aquabeam

El sistema robótico Aquabeam representa una innovadora y menos invasiva alternativa quirúrgica para abordar la hiperplasia benigna de próstata.

Cómo nuestros cirujanos utilizan el sistema robótico Aquabeam

El sistema Aquabeam permite a los cirujanos expertos tratar la hiperplasia benigna de próstata (HBP), una afección frecuente en hombres que provoca síntomas urinarios como dificultad para orinar, aumento de la frecuencia miccional o sensación de vaciado incompleto de la vejiga.

Gracias a su integración de ecografía en tiempo real y tecnología endoscópica, el cirujano especialista puede identificar con precisión el tejido prostático que genera la obstrucción. Esto le otorga un control excepcional para planificar y ejecutar el procedimiento con máxima exactitud y seguridad.

En Urovinci contamos con los únicos especialistas acreditados oficialmente en Andalucía para usar el sistema Aquabeam.

80%

Preservación de la eyaculación

Uno de los efectos secundarios que más preocupa a los pacientes en las cirugías convencionales para la hiperplasia benigna de próstata es la alteración de la función sexual, especialmente la pérdida de la eyaculación.

Gracias al sistema Aquabeam, la tasa de preservación de la eyaculación es muy alta, alcanzando alrededor del 80% de los pacientes, muy por encima de otras técnicas tradicionales como TURP o HoLEP.

Cómo tratamos la hiperplasia de próstata con la tecnología Aquabeam

Esta innovadora técnica para tratar la hiperplasia benigna de próstata (HBP) combina ecografía con el uso de un cistoscopio estándar. Esta integración de equipos permite al cirujano visualizar en tiempo real la totalidad de la próstata, lo que le brinda la capacidad de mapear de manera precisa las áreas específicas que requieren ser extirpadas.

Una vez que se ha creado un mapa quirúrgico detallado de la próstata, un chorro de agua controlado de forma robótica y sin aplicar calor se utiliza para eliminar el tejido prostático identificado. 
Además, este enfoque de mapeo evita que el cirujano extirpe secciones de la próstata que pueden ocasionar complicaciones irreversibles, como incontinencia o disfunción eréctil y eyaculatoria. 

Beneficios de una cirugía realizada por especialistas en el sistema Aquabeam

1

Menor invasión y sangrado

El tratamiento se realiza a través de la uretra sin necesidad de incisiones externas. Esto reduce el impacto de la intervención en el organismo y ayuda a disminuir el sangrado, el dolor postoperatorio y el tiempo de recuperación tras la cirugía prostática.

2

Gran precisión quirúrgica

La combinación de ecografía en tiempo real y planificación robótica permite al cirujano identificar con exactitud las zonas que deben tratarse. Esta precisión ayuda a retirar únicamente el tejido prostático necesario para mejorar el flujo urinario.

3

Preservación de funciones sexuales y urinarias

El sistema Aquabeam está diseñado para proteger las estructuras responsables de la continencia urinaria y de la función sexual. Al evitar el uso de energía térmica, se reduce el riesgo de dañar los nervios y tejidos sensibles que rodean la próstata.

4

Especialmente útil en próstatas grandes o complejas

El tratamiento con Aquabeam puede utilizarse en próstatas de distintos tamaños, incluidas próstatas de gran volumen. Esta característica amplía las opciones terapéuticas para pacientes que así lo necesiten.

Preguntas frecuentes

Todo lo que necesitas saber sobre Aquabeam.

¿Quién puede beneficiarse del tratamiento Aquabeam?

El tratamiento Aquabeam está indicado para hombres que presentan síntomas moderados o severos de hiperplasia benigna de próstata, especialmente cuando el tratamiento farmacológico no ha sido suficiente para controlar los síntomas urinarios. La indicación final debe realizarla un especialista tras valorar cada caso.

Una de las ventajas del tratamiento Aquabeam es que puede utilizarse en próstatas de distintos tamaños, incluidas próstatas de gran volumen. Esta característica amplía las opciones terapéuticas para pacientes que en ocasiones tienen limitaciones con otros tratamientos mínimamente invasivos.

Después de la intervención, es habitual que el paciente lleve un catéter urinario durante un breve periodo de tiempo. El ingreso hospitalario suele ser corto, en muchos casos de una noche, y las molestias posteriores suelen ser leves y temporales mientras el organismo se recupera.

Como cualquier procedimiento médico, el tratamiento Aquabeam puede presentar algunos riesgos, aunque suelen ser poco frecuentes. Entre las posibles molestias se encuentran irritación urinaria temporal o leve escozor al orinar durante los primeros días o semanas tras la intervención.